jueves, 24 de febrero de 2011

EL TREBOL GIGANTE

Erase una vez un niño llamado Carlos. El tenía muchos amigos y a su  familia junto a él.
A Carlos no le iba muy bien el colegio y todos los niños se estaban a alejar de él, menos dos de sus amigos, Daniel y José.
Un día cuando salieron al recreo, Carlos se quedó solo,  en una de las rejas del colegio,  mirando hacia el cielo. De pronto miró unos pájaros volando, uno de ellos soltó algo que llevaba en sus patas. El niño muy curioso, corrió a ver que era. Se trataba de  una semilla muy rara. El niño no la recogió, la dejó en el centro del jardín del colegio. Entró a clases  y siguió como si nada. Esa tarde, al salir del colegio, llovió muy fuerte y los niños se empaparon.
Al otro día, en la clase de educación física, el niño fue con sus amigos a mostrarles la semilla y miraron que estaba saliendo algo verde, la lluvia había hecho que la semilla germine.  Entonces ellos señalaron el lugar y la dejaron escondiendo. El niño estaba muy ansioso  por verla crecer.
Al día siguiente, los niños fueron a ver la planta,  y un trébol de cuatro hojas había nacido. A los niños les parecía muy raro porque en clase de ciencias les habían enseñado que las platas no crecen tan rápido.  Los niños siguieron cuidando su planta. En unos días alcanzó una altura de 6 metros, y seguía creciendo, el tallo estaba muy grueso.
El rector decidió hacer un parque de recreación  en ese lugar y puso alrededor del trébol una reja para que no lo fueran a destruir.
El trébol siguió creciendo y llegó a medir 12 metros. Llegaron periodistas, a tomarle fotos. Unos señores de un museo quería comprar el colegio pero el rector no lo permitió. Además el colegio ya se había vuelo famoso y Carlos junto con él. Los alumnos siguieron muy felices y juiciosos disfrutando de su parque y Carlos nunca más se volvió a sentir triste  y solo.

Autor: JUAN CAMILO CASANOVA
Edad:  12 años

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