Esta es una historia singular
No encontrarás otra similar.
Un helado que vivía en la nevera
Tenía una depresión severa.
Quería cambiar de ambiente
Y lo quería de manera urgente.
Pensó donde ir, pues quería calor
Porque para él, el frío era lo peor.
Decidió ir a la playa
Para esto, invitó a una papaya.
Empacó sus pertenencias
De muchos sabores y esencias
Al llegar por fin al lugar escogido
Ocurrió lo ya presentido…
El helado comenzó a morir
Porque su cuerpo se empezó a derretir.
Le pasó por no estar contento,
También por no estar atento.
El sol derrite la nieve
Tan rápido que no cuenta hasta nueve.
PAOLA ARCILA
Grado Octavo
No hay comentarios:
Publicar un comentario