Hace muchos años existió un viejo de una barba blanca que llegaba hasta el suelo. El anciano escuchó que el agua se iba a terminar; y muy preocupado decidió llenar de agua todas las ollas de barro que el mismo hacía. Eran tantas que ya no alcanzaba una más. Toda su finca estaba cubierta por kilómetros y kilómetros de ollas llenas de agua.
Un día el viejo mandó a su nieto Cleo a comprar unos bultos de sal para darle al ganado. Cuando Cleo regresaba a la finca en su carreta, una abeja picó al caballo y éste salió corriendo, destruyendo todas las ollas que había a su paso. Los bultos de sal también cayeron y se mezclaron con el agua, fue así como se originó el mar.
DANNY ANDRES ROSERO
Grado Quinto.
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