jueves, 24 de febrero de 2011

SUEÑOS Y AÑORANZAS

Cuando era niña mi papá siempre nos leía cuentos a mis hermanos y a mí. Del colegio donde él estudiaba, llevaba un gran libro de cuentos que nos encantaban. Era maravilloso sentarse  alrededor de la hornilla de carbón a escuchar los cuentos que nos leía o se inventaba. No nos íbamos a dormir sin escuchar alguna de esas historias.  Pero desafortunadamente, a medida que fuimos creciendo, ese maravilloso momento fue  siendo desplazado por otras actividades tanto de mi padre como nuestras.
Cuando estuve en el colegio quise ser escritora, mi sueño era ser una gran escritora de cuentos y novelas, pero la motivación fue desapareciendo y como nadie conocía mi ilusión, tampoco encontré quien me apoyara en mi proyecto.
Ahora que soy madre he tratado de incentivar a mis hijas Katherine y Carol para que a través de ellas mi sueño se realice. Ellas escriben muy bello pero no es su sueño.
Como maestra también  he motivado a mis estudiantes a escribir. He tenido buenos trabajos como el de Nury Bolaños “Los recuerdos perdonan”, una mini novela, por así decirlo, que fue publicada  en el periódico estudiantil “NUEVA  JUVENTUD “ de mi querido Colegio San Luis; y los cuentos de  Benjamín Tejada y de muchos estudiantes que por el momento no recuerdo.
Hoy presento este Blog http://misprimerascreacionesliterarias.blogspot.com  como un proyecto de aula que se inició con los estudiantes del grado octavo del año 2010 en la asignatura de castellano; hoy se continúa con los trabajos de los niños de Quinto Grado en quienes he observado gran creatividad y habilidad para escribir.
Es mi deseo resaltar el trabajo de los niños y que los padres, amigos y familiares de ellos también lo  valoren.  Además  publicaré algunos de mis cuentos, a ver si logro en parte  hacer realidad mi sueño.
Invito a todas las personas que ingresen a este blog, a dejar sus comentarios, y de esta manera mejorar cada día esta página.
Esp. ROSA ANGELICA CHECA BERMUDES

EL TREBOL GIGANTE

Erase una vez un niño llamado Carlos. El tenía muchos amigos y a su  familia junto a él.
A Carlos no le iba muy bien el colegio y todos los niños se estaban a alejar de él, menos dos de sus amigos, Daniel y José.
Un día cuando salieron al recreo, Carlos se quedó solo,  en una de las rejas del colegio,  mirando hacia el cielo. De pronto miró unos pájaros volando, uno de ellos soltó algo que llevaba en sus patas. El niño muy curioso, corrió a ver que era. Se trataba de  una semilla muy rara. El niño no la recogió, la dejó en el centro del jardín del colegio. Entró a clases  y siguió como si nada. Esa tarde, al salir del colegio, llovió muy fuerte y los niños se empaparon.
Al otro día, en la clase de educación física, el niño fue con sus amigos a mostrarles la semilla y miraron que estaba saliendo algo verde, la lluvia había hecho que la semilla germine.  Entonces ellos señalaron el lugar y la dejaron escondiendo. El niño estaba muy ansioso  por verla crecer.
Al día siguiente, los niños fueron a ver la planta,  y un trébol de cuatro hojas había nacido. A los niños les parecía muy raro porque en clase de ciencias les habían enseñado que las platas no crecen tan rápido.  Los niños siguieron cuidando su planta. En unos días alcanzó una altura de 6 metros, y seguía creciendo, el tallo estaba muy grueso.
El rector decidió hacer un parque de recreación  en ese lugar y puso alrededor del trébol una reja para que no lo fueran a destruir.
El trébol siguió creciendo y llegó a medir 12 metros. Llegaron periodistas, a tomarle fotos. Unos señores de un museo quería comprar el colegio pero el rector no lo permitió. Además el colegio ya se había vuelo famoso y Carlos junto con él. Los alumnos siguieron muy felices y juiciosos disfrutando de su parque y Carlos nunca más se volvió a sentir triste  y solo.

Autor: JUAN CAMILO CASANOVA
Edad:  12 años